La tuberculosis constituye un padecimiento sistémico, crónico, afecta principalmente al sistema respiratorio; es causado por el complejo de Mycobacterium tuberculosis y se adquiere principalmente por vía aérea.

Aunque se trata principalmente de una enfermedad pulmonar, también afecta otros órganos y tejidos. Puede ser mortal si el paciente no recibe tratamiento adecuado. Hoy día, se considera un severo problema de salud pública la presencia de cepas fármacorresistentes.

Se transmite de forma interpersonal, eminentemente a través de gotitas que transportan bacilos tuberculosos (en número de 1 a 3) y son lo suficientemente pequeñas como para evaporarse y permanecer suspendidas en el aire múltiples horas, pudiendo ir de unos inmuebles a otros mediante corrientes de aire o circuitos para aire acondicionado. En un paciente infectado que no manifiesta síntomas, la enfermedad no es contagiosa, debido a que han de pasar al menos 21 días o un mes para que sea un transmisor potencial.

Tuberculosis pulmonar es de las más contagiosas y frecuentes. Su cuadro clínico es de comienzo insidioso y naturaleza crónica, situación que dificulta el diagnóstico temprano. Está caracterizada por señales generales: cansancio, fatiga, ausencia de energía, disminución en el apetito, pérdida de peso, fiebre vespertina y sudoración nocturna, asociados a sintomatología respiratoria, donde se presentan expectoración, sensación de asfixia y tos, que es por mucho el efecto pulmonar más frecuente, al inicio puede ser seca y a medida que avanza la enfermedad se transforma en productiva con expectoración mucosa, mucopurulenta o con sangre.

La tuberculosis extrapulmonar afecta a cualquier órgano que no sea el pulmón, incluye formas que están ubicadas parcial o totalmente dentro del tórax. La sintomatología depende de su localización, siendo más comunes la pleural y ganglionar. Otras ubicaciones donde se presentan son: laríngea, abdominal, genitourinaria, osteoarticular, meníngea y cutánea, no obstante el bacilo puede afectar cualquier órgano.

La vacunación por BCG se aplica de manera universal y gratuita a todos los recién nacidos, con lo que se previenen formas graves de tuberculosis como la del sistema nervioso central o meníngea que presenta muy altos índices de mortalidad.

Existen medidas para disminuir y/o evitar transmisión sobre la enfermedad, por ejemplo identificación oportuna de personas que padecen tos y flemas por más de 15 días, establecer diagnóstico en forma rápida, inicio oportuno y supervisión estricta en el tratamiento por parte del personal de salud, evitar tiempos de espera prolongados en salas de hospitales.

Fuentes 

  • http://www.cenetec.salud.gob.mx/descargas/gpc/CatalogoMaestro
  • Diagnóstico y tratamiento de la tuberculosis. Manzano Ruiz Juan, Blanquer Rafael, Calpe José Luis, Caminero José A. Arch Bronconeumol. 2008;44 (10):551-66
  • http://www.cndh.org.mx/sites/all/doc/Programas.pdf

Medico Martínez Carrera Perla Elsy

Cédula 6709373 

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