Somnolencia post-prandial, marea alcalina o el coloquialmente llamado “mal del puerco”, se trata de un estado fisiológico que experimenta el cuerpo, regularmente después de consumir gran cantidad de alimentos, manifestando diversos síntomas como: sueño, náuseas, pesadez y cansancio.

¿Cómo y por qué ocurre este fenómeno?

  • Un elevado consumo de alimentos e inadecuada masticación y trituración, serían agentes causantes de no sentir saciedad, de ahí la exigencia en el cuerpo para recibir más alimento.
  • A mayor ingesta en comida, más producción de ácido clorhídrico. Asimismo, el tránsito y vaciamiento gástrico se ralentizan, las grasas tienen capacidad de dificultar digestión en otros nutrientes.
  • A través de la mucosa intestinal, comienza la absorción. Los nutrientes son incorporados al torrente sanguíneo para distribuirse en todo el organismo. Simultáneamente, se producen hormonas que actúan como mensajeros y viajan por la sangre hasta llegar al hipotálamo, que es el centro regulador del apetito, hambre y saciedad. Todo este proceso implica un descenso de niveles sanguíneos en otros órganos y tejidos, así como un incremento en el sistema digestivo ocasionando somnolencia post-prandial o sueño después de comer

Para evitar o mitigar esta sensación:

  • Realiza una adecuada masticación y trituración de alimentos.
  • No comas a prisa.
  • Ingerir un desayuno adecuado evitará que llegues con mucha hambre a la hora de comer y esto te orille a elegir opciones no del todo saludables.
  • Toma suficiente agua, es el medio ideal de eliminación para productos de desecho.
  • Para reducir el consumo de grasas, te sugerimos cocinar los alimentos al vapor o a la plancha en lugar de freírlos.
  • Consume alimentos ricos en fibra, así como bajos en grasa y azúcares.
  • Evita comidas abundantes y excesivas, en su lugar realiza de 3 a 5 al día en cantidades moderadas.
  • Mantente activo después de comer realizando actividad física: ejercicios de estiramiento durante 10 minutos, caminata…
  • Es importante recordar que no existe un solo alimento que aporte todos los nutrientes básicos y necesarios (carbohidratos, lípidos, proteínas, vitaminas y minerales), por ello debes llevar una dieta variada, completa y equilibrada.
  • Consultar a tu médico o nutriólogo a fin de que elabore para ti un plan nutricional especializado y personalizado de acuerdo a tus requerimientos.

Licenciada en Nutrición Karina Caballero Cabrera 

Cédula 9227897

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 Fuentes

 Badui S, La ciencia de los alimentos en la práctica. Primera edición. PEARSON EDUCACION, México, 2012. Páginas 328

  1. Elaine N, Marieb. Anatomía y fisiología humana, Novena edición, PEARSON EDUCACION, S.A. 2008. Páginas 655
  2. Raff Hershel, Levitzy Michael, Fisiología Medica: Un enfoque por aparatos y sistemas, McGraw-Hill. Primera edición. 2013, paginas 760

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